Wake me up when septembers endCuando comenzó mi práctica, de eso ya hace varios meses, me sedujo mucho una canción de Green Day: Wake me up when septembers end, cuya traducción literal es Despiértenme cuando septiembre termine. Cada vez que estaba triste o bajoneado, o cuando la pega se volvía insoportable y creía que no iba a aguantar y quería mucho renunciar, escuchaba la canción. De alguna manera me tranquilizaba. Algun día tendría que llegar septiembre y esta tortura tendría que terminar. Ahora que septiembre esta a la vuelta de la esquina, no sé si quiero que acabe. Uno empieza a comprometerse con las cosas que hace, les toma cariño así como a la gente con la cual trabaja. Empiezo a entender mejor que es lo que pasa y cómo se solucionan los problemas. Empiezo a emprender vuelo y me empieza a gustar el volar. Yo, que tanto critiqué la profesión, ya no quiero de dejar lo que estoy haciendo.
Pero en fin. Llegó Septiembre y eso significa que se acaba la tortura y la esclavitud. Seguramente tengo algun pequeño síntoma del síndrome de Estocolmo. Jajaja. Me estresé pal pico, aguanté, y cuando estoy listo para continuar, me voy. Linda la weaita. Pero en fin. Como no pagan ni uno, me voy tranquilo y feliz. Y con ganas de hacer plata.
ME ENCONTRÉ UNA CANAAnoche llegó la esperada junta de curso de mis compañeros de básica. No me acordaba mucho de nada ni de nadie, pero fue muy entretenido. Nos juntamos poquitos, pero de lo poco, bueno. Y las cosas de las que uno se acuerda son muy chistosas.
Ayer se me confidenció, que en una oportunidad, quizás porqué cosa, unos amigos mios se enojaron conmigo y se organizaron para pelear conmigo. Un compañero cada día, para que no fuera injusto. Así de organizados. Yo me acuerdo que peleé algunas veces, pero nunca pensé que estaba todo dispuesto de esa manera. Jajaja. Me causo mucha risa, pero me hizo sentir muy bien la preocupación por mi persona (No recuerdo haber perdido, y siempre se dice que se recuerdan las derrotas, pero no es mi caso).
Estuvimos charlando un largo rato, aunque no fue la niña que me gustaba entonces, así que no pude hacer justicia con el tiempo y declararme, aunque vi unas fotos de la niña y ya no está como la recuerdo. La mala mano dicen.
En el grupo hay de todo. A quienes les ha ido bien, otros que no les ha ido tan bien, algunos profesionales, otros no, varios con hijos y algunas niñas se casaron. La que me gustaba a mi se casó, tiene una guagua y vive a la conchesumadre. De pronto me sentí viejo y me fui al baño. Hice lo mio y me lavé las manos. Me quedo mirando al espejo y la mala racha cayó sobre mí. UNA CANA!... Se me está yendo el tren. Jajaja. Fin de la historia: Llegué a las 5 y media am. cansado, conforme y me arrojé a la cama. Hoy me levanté y fui al baño. La cana sigue ahí. Estoy considerando dejarla en su lugar esta semana.
UNA HISTORIA DE AMOR
Un buen amigo de básica me contaba sobre una ex. Una mina de la cual se enamoró, pero que le hacía mal. La niña tenía mil problemas, lo que la volvía inestable y el siempre aguantando. Yendo y volviendo una y otra vez, en forma tortuosa. "Me patea y me vuelve a buscar, me patea, sale con otro huevón y después me vuelve a buscar, a veces me pesca y a veces no, y ya no la quiero ver. Siempre es la misma wea", me dice afirmado de su piscola. Lo quedé mirando, tomé con fuerza mi vaso lleno de bebida, y le dije, "Salud compadre, por los huevones que hemos sido pateados y que seguiremos aguantando palizas, porque algún día tendremos mejor suerte y todas esas minas ya no tendrán a quien huevear". Me miró de reojo y me sonrío: "Tení mucha razón, SALUD!"